Browse By

Una vuelta por la Calle 13 de Luján

La noche empezó a llegar más tarde que la gente, como si no quisiera perderse la fiesta. Y para no llegar sola, nos regaló una luna casi llena que hacía juego con el predio ferroviario repleto de familias, grandes y chicos, adolescentes y adultos,  daba igual, nadie quería quedar afuera y así fue. Ya estaba todo listo para arrancar una noche diferente.

 

Cerca de las 23, apareció Residente corriendo por Calle 13 con su marca registrada estampada en su remera: “no a la megaminería contaminante” para invitar a Visitante y PG-13 a compartir esta noche que no iba a faltar nada.  Energía, locura, emoción, alegría, se sentía que la fiesta ya había empezado. Con toda la fuerza de la gente concentrada en una persona, René hizo bailar, gritar y emocionar, cultivó a nuevos amigos que se acercaron sin esperar mucho conocimiento de este fenómeno cultural de Latinoamérica.

Sin decepcionar a nadie, Calle 13 pasó por un jugoso listado de canciones arrancando con El baile de los pobres para continuar con No hay nadie como tu y Vamos a portarnos mal para hacer mover los pies de mas de 50 mil personas que se acercaron al predio. También hubo lugar para unos románticos dedicado a género femenino: Un beso de desayuno le dio un respiro y una pausa necesaria para continuar con la fiesta.  Hubo tiempo para discursos dirigidos a la prensa que criticó su llegada, y para que los “chamacos vayan a la escuela y se eduquen, sólo así no los van a joder de grandes, vayan a la escuela!”.  Y así, después de un poco más de dos horas de show, se despidió con con Calma pueblo y Latinoamérica, para cerrar la gran noche con fuegos artificiales.

Por suerte nadie se porto mal y la gente se desconcentró con gran pasividad convirtiendo la actitud del público en el gran moño de la noche.