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The Cure 2013: La curacion definitiva de nuestras almas

the cure 1La deuda era grande: Robert Smith y compañía nunca habían pisado suelo chileno. Ni siquiera hace 26 años cuando la banda vino a la Argentina y ni pensó en cruzar hacia el país trasandino. Hoy, domingo 14 de abril, esa deuda fue pagada con creces.
En un colmado Estadio Nacional, The Cure desplegó un repertorio de nada menos que 42 canciones, regalándonos un concierto de tres horas y media de duración, que incluyó éxitos del tamaño de “Friday I’m in love”, pero también piezas rebuscadas como “Bananafishbones” y “Dressing Up”, del álbum de 1984 The Top.
El show arrancó con un tema de Wish (1992) pensado para el momento, “Open”, para luego despecharse con una luminosa trilogía compuesta por “Push”, “In between days” y “Just like heaven”, que tuvo su contraparte en otros momentos de mayor oscuridad, como el continuo de Disintegration (1989) armado con “Pictures of you”, “Fascination street” y “Lullaby”.
Con su clásico maquillaje pálido, labios mal pintados de rojo y cabello alborotado al extremo, Smith se mostró muy saludable y feliz, aunque sólo se comunicó con el público en contadas situaciones. De hecho, su primer saludo fue después de cantar “A forest”, decimocuarto tema del set list.the cure 3
Luego de una pausa, cuando ya habían pasado canciones como “The Walk”, la enérgica “Mint Car”, “Wrong number” y ” One Hundrer Years End”, el grupo volvió al escenario para volarnos la peluca con los clásicos sonidos oscuros de su primera época como “Shake Dog Shake”, “Charlotte Sometimes” y una muy coreada versión de “The Hanging Garden”.
Sin frases hechas y sin alguna demagogia, The Cure se especializó en recrear las canciones de igual manera que en sus versiones originales. Y para que eso suceda, además del mencionado Robert Smith, la banda se basa en la solvencia del eterno Simon Gallup, junto al baterista Jason Cooper, el tecladista Roger O’Donnell, y el recién integrado guitarrista Reeves Gabrels.
La parte final del concierto, más enérgica y bailable con “The Lovecats”, “The Caterpillar”, más el aclamado hit “Close to me”, y una seguidilla para el recuerdo con “Hot Hot Hot”, “Lets go to bed” y “Killing an Arab”, sirvieron para que The Cure se despida de Chile con una clase de música tan oscura como bella, o tan sólo para terminar de confirmar la curación definitiva de nuestras almas.

La mirada del fanático

La mirada del fanático

Por Juan Pablo López / PH: Mariana Horno