Browse By

Somos Fricción – Entrevista con Francock


El DJ mendocino nos cuenta un poco acerca de sus inicios, sus gustos musicales y proyectos.
Francock nació en una familia de músicos, durante su adolescencia intentó tocar el bajo y las teclas pero abandonó los instrumentos rápidamente para ponerse a tocar en fiestas la música que le gustaba. Influenciado a fines de los noventa por Beck y Jamiroquai, hace veinte años atrás, en las fiestas en lo del Joe Moya, en la época de Planeta Garbo, pinchaba rock´n roll, particularmente glam rock: David Bowie, Psychedelic Furs, Brian Ferry, etc. Y poco a poco fue tomando su veta a raíz de que sus hermanos tenían una discoteca allá por el año 96´que se llamaba Puerto Cielo, en Chacras de Coria. Fue la primera en tener una pista de música electrónica. Entonces, su hermano, que le lleva diez años, hizo que irrumpiera en la noche y se metiera en el boliche y juntara con gente que pinchaba con discos de vinilo. Y así surgió su amor por el vinilo y según Francock “fue un amor a primera vista.”
¿Cómo fue que decidiste ser DJ?
Nací en una familia de músicos, tengo un hermano baterista, otro tecladista y en la adolescencia toqué el bajo, las teclas… en realidad yo creo que el Disc Jockey es un músico frustrado. A veces me preguntan: “¿Por qué con tan buen gusto que tenés no producís?” Y la verdad, es que a mí me gusta todo un poco masticado. Soy melómano en el sentido de escuchar la música, todo tipo de estilos, y la interpreto como lo hizo el artista que se gastó sus horas de estudio y producción. Incluso, en mis mezclas, no soy de meter mucho filtro, efectos y cosas, trato de respetar la obra del artista.

Francock

¿Qué significa la música para vos?
Para mí ya es un estilo de vida. Escucho música desde que me despierto hasta que me acuesto, estoy permanentemente incursionando en música, en bandas que me gustan, artistas, productores, investigo mucho… y ahora con internet todo está al alcance de la mano y trato de mantenerme actualizado.
¿Qué representa el vinilo para vos?
El vinilo para mí representa la música en su totalidad. La música es fricción. Los surcos que tiene el vinilo, y al apoyar la aguja, hace que se genere una fricción. Por más que hoy esté comprimido en MP3 o WAV o en cualquier otro formato, el vinilo tiene una mayor reproducción de medios, graves y agudos. Entonces, hace que la música tenga un poco más de cuerpo.
Dicen los que saben que el sonido vibra en el cuerpo…
Vibra en la caja torácica. Muchas veces cuando el sistema de sonido es bueno, y hay buenos parlantes y todo en su totalidad suma, hace que se genere esa sensación. Somos fricción.
¿Cómo fue tu experiencia en Barcelona?
Me mudé a Barcelona en el 2007 y empecé haciendo temporada en Ibiza cuatro años, obviamente no sólo de DJ, sino trabajando de cocinero, de chofer, haciendo un poco de todo. Mi viaje a Europa se basó primero en temporadas, fueron como cinco temporadas que iba y venía, iba y venía hasta que decidí quedarme, y cuando me quise acordar, pasaron diez años. Ahora he retomado de vuelta la vida familiar, Mendoza que está hermosa, cada día me gusta más… pasa que cuando uno tiene cierta edad disfruta más de todo lo que uno antes puteaba: antes no había lugares para tocar… una vez que uno se empacha, se impregna, está bueno volver con otra visión ya más madura.

Francock

¿Cómo te cambió en lo musical Barcelona?
Me influenció mucho ya que tenía un programa de radio, en una radio online, que se llamaba Random Shuffle y ponía, como el término bien lo dice, música variada: rock, pop, hip hop, disco, funk, soul, house, y lo hacía cronológicamente; a veces armaba un programa que iba del año 89 al 92 y en esos tres años mezclaba un poco lo que a mí me influenciaba de esa época. Hay unos diez o doce programas que grabé durante el 2015, en el estudio de radio a donde iba con mis vinilos, que se pueden escuchar en Mixcloud.
¿Cómo te acomodaste a la noche mendocina desde que volviste?
De a poco han ido surgiendo fechas. Tuve una residencia en Taverna, en Chacras, ahora tengo una residencia los jueves en Barijho Beer Garden que por suerte está funcionando muy bien; la gente se presta a escuchar hip hop, reggae, soul, funk…
Y electrónica?
En cuanto a electrónica soy fiel al house, puse muchas veces techno, generalmente en Mendoza les gusta el techno, cuando me piden que ponga techno pongo tech house siempre con variante de house, porque tiene un poco más de luz. El techno oscuro me encanta, lo he bailado, fui a una discoteca en Berlín que se llama Berghain me encerré por dos días, pero todo en su lugar y su momento. El techno en Mendoza la verdad que no me termina de cerrar. Trato de influenciar un poco con las raíces negras…
Veo acá en estos vinilos que has traído las raíces negras…
Sí. Estos discos que elegí son discos de hip hop de los noventas: Snoop Doggy Dog, este me influenció mucho salió en el año 92 si mal no recuerdo, producido por Dr Dre y la verdad que tiene muchas raíces de Parliament and Funkadelic y mucho G-funk, que es un estilo que se perdió, los estilos van y vienen hoy está el trap, ayer estaba el G-funk, etc. Después, este otro de Eazy- E- que es también de la cadena de Dr Dre de la costa este… la verdad que me gustaría ser negro.
De tu colección de vinilos ¿Cuál es el más especial para vos?
Uffff… Soy fanático de Moodymann que es un productor y músico americano de Detroit, y tuve el agrado de conocerlo en una oportunidad y me obsequió un disco. Ese es el vinilo que más aprecio: dado por el artista y un artista que me encanta. El resto de los discos son herramientas, son para usarlos, escucharlos, menos para prestarlos, los discos no se prestan son como los libros. Dicen que hay dos clases de tontos los que prestan los libros y los que los devuelven (Risas).
¿Cómo fue trabajar con Folk Producciones?
Trabajar con Folk fue muy bueno, es la productora que más tiempo lleva haciendo eventos de buen nivel y la verdad así da gusto trabajar.
¿Qué proyectos tenés para este verano?
Tengo un par de fechas cerradas ahora en Punta del Este, y si se puede cruzo el Río de la Plata y me quedo en Buenos Aires para hacer un par de fechas ahí y luego vuelvo Mendoza. Ahora compré un sistema de sonido, unas cajas RCF de 18 pulgadas las cuales alquilo para eventos y fiestas, no es que espero que me llamen sólo para ser Disc Jockey, trato de vivir de la música en todo su sentido, si puedo alquilar sonido, alquilo sonido, si puedo ser promoter de alguna fiesta, promuevo alguna fiesta. Estuve haciendo un ciclo que se llama Wine Groove, hicimos dos ediciones en distintas bodegas el año pasado, un poco eso, mantenerme activo en la música.
¿Y si no fuera la música?
Y… sería la pintura, porque yo en un banco no me meto (risas). No sé, me pondría a pintar o a distraer la cabeza con arte y cultura. Mi tío era cinéfilo y me acuerdo que tenía posters en casa de un montón de películas. Creo que todo lo que uno es, es lo que es la familia, lo que uno mama en la cuna es lo que te marca un poco ya de por vida. Como te decía antes: hermano baterista, otro hermano tecladista y el menor músico frustrado (risas). Yo pongo todo masticado.
Por: Martín Reynals
Fotos: Daniela Provinzano

Francock