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Le Confession Club junto con Leo Garcia en Mendoza

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Le Confession Band Club

El viernes pasado 15 de marzo los bares, boliches y restaurantes de la Arístides, como es habitual, estaban colmados de gente. Uno de esos bares-boliche llamado Minimoog estaba en sintonía con el resto, y la razón era obvia: Leo García (quien anda de gira por el país) iba a ser el gran anfitrión de la noche y como si eso fuera poco la encargada de abrir el show fue la banda mendocina Le Confession Club.

Pasadas las doce y media los Le Confession (Guri Martino en voz y pandereta, Cristian Gualpa en programaciones y Leandro Isaguirre en el bajo) suben al escenario a rockearla como corresponde. El primer tema en sonar es la elegante Gauche Rive. Comienza el tremendo compromiso y el elemento dramático interviene en la conciencia de los fans (algunos piden temas como Fantasía). Todos bailan, entre ellos, Leo; con los ojos cerrados se mueve y viaja en secreto por las geniales melodías de Le Confession Club. Siguen con Bad Camino cuya sincera letra (la verdad es que estoy perdido/como siempre, confundido/equivoqué el camino…) y su tierna y humilde melodía nos representa a todos en algún momento de la vida. También tocan temas nuevos como Pure 80ts y Michael, adelantando “Sucesor”, su próximo trabajo. Hay cierto aire espacial en la atmósfera como si nuestros pensamientos hubieran sido despojados de la gravedad. Entre el pop-rock electrónico y los suaves destellos de luces violetas que caen sobre el escenario entramos en otra dimensión.  Luego aparece un invitado a tocar su violín, Pablo Herrero Pondales para acompañar en la canción Dientes de Neon, con el que eleva aún más el suspenso y la oscuridad de la melodía. La banda deja en claro estar en su mejor momento.

 

Leo García en pleno disfrute

Leo García en pleno disfrute

Llega el turno de Leo, quien esta trabajando en lo que será su próximo disco y que se llamará Algo Real. Leo está en su plenitud. Es un hombre que por poco ha pasado los 40 años y ha dejado una huella en la historia del rock nacional. Comienza a cantar y demuestra  como se hace para trascender. Nos deleita con clásicos como Reírme Más, La Isla del Sol, y un cover de Gustavo Cerati: Lago en el Cielo. El público se acerca a Leo sin acercarse como esos pasos que damos en los sueños. El show se vuelve íntimo, o acaso nunca dejo de serlo.  Leo hace hits de esos que a uno lo acompañan para siempre. De esos de los que el artista nuca se puede desprender y tiene que interpretarlos siempre hasta que llega a odiarlos (nunca lo sabremos), por eso no faltó el momento para Morrisey que hizo bailar a todos de alegría y recordar viejas épocas.

La gente después del recital no se fue a dormir y se quedó bailando en Minimoog. El encargado de entretener a los bailarines fue el músico Darío Pinto más conocido como Asolaar, compositor de música electrónica techno experimental. Y nosotros, también nos quedamos!

Por Martín Reynals / Ph: Cande Pérez