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LA FIESTA DE GOY Y SUS KANGREJOZ EN LA NAVE

Era la vuelta del niño prodigio. Aquel que partió junto a su banda a la gran ciudad hace algo más de una década, y que viajó por todo el mundo de la mano de un sonido propio, creado a base de reggae, cumbia, punk-rock y lírica cuyana que fluyó siempre desde sus entrañas. Ese era el Goy, y ese sigue siendo. Con el espíritu amateur de siempre, esta vez regresaba a Mendoza para presentar su primer disco solista “Remedio de mi corazón”.

Los encargados de precalentar la fría noche en la Nave fueron los lasherinos de La Bolivian, quienes con mucho profesionalismo y una gran variedad de recursos, hicieron bailar a los presentes al compás de ritmos jamaiquinos (rocksteady) y foxtrots americanos con inevitable influencia del jazz.

Después subieron los Kangrejoz, y ni siquiera el blooper inicial de Goy, dejando caer su guitarra  apenas se la colgaron, pudo frenar la energía de un show más que esperado. “No hay hipocresía que me haga caer” dijo en Aguita del Challao, y comenzó el concierto con una pieza histórica de su ex banda, demostrando que sus creaciones para Karamelo Santo fueron el eje principal del éxito conseguido por la banda. Continuó con Vas a Volver, otro hit que catapultó a las 300 personas sentadas hacia una improvisada pista de baile delante del escenario. El show ya estaba caliente, por lo que tampoco un segundo blooper del cantante, haciendo un chiste para que la seguridad se lleve a los revoltosos de adelante (orden acatada de inmediato por la exagerada seguridad del evento), hizo que el show se apagara. Guillermo Andrés Ogalde estaba inspirado. Su carrera solista, aunque ya estuvo girando por todo el país con recitales junto a Palo Pandolfo, comenzaba a latir esta noche. Y entre el reggae y la música originaria de América del Sur, nos traía un nuevo disco “Remedio De Mi Corazón”, grabado este verano bajo (obviamente) su producción artística, y mezclado y masterizado por Sebastián Durán & Eduardo Bergallo.

Goy y un comienzo de show encendido

 

La primera apuesta a dicho trabajo fue Gusano Equivocado, tema que abre el disco bien arriba, con guitarras rockeras que a los pocos segundos se transforman en rasposas y se suman al clásico acordeón, para terminar sacudiendo cabezas al ritmo ska-punk de Karamelo. Con esa impronta llegaron más de KS: Luna loca, El Baile oficial, Soy Cuyano (junto a Mario Yarke, miembro fundador de KS), ofreciendo un comienzo de show arrollador.

El grupo estaba ajustado. Lo que respondió positivamente nuestra duda acerca de la renovada fuerza de Goy para encarar un nuevo proyecto. Los Kangrejoz, esta nueva banda formada por Lucas Becerra (batería), Lucas Guzmán (teclados & acordeón), Noelia Pucci (voz & percusión), Marcelo Amuchástegui (Bajo), y Adrían Frydman (trompeta), le permite a Goy pilotear la nave a su antojo mientras se luce con la guitarra y canta como en los viejos tiempos.

"Vivo en una is...yeeeee, pero si mar"

 

Inmediatamente aparece ese infaltable invitado a cada show con presencia de algún Karamelo, la cumbia. Suena La Trampa,  que dice:”Voy a darte mi amor, lo que necesites”, y luego Hermandad, tema en el que se destacan los extremos registros vocales y aflamencados de Noelia Pucci, quien con su voz ofrece una nueva faceta para las canciones de Goy. Acto seguido sube Maria Soledad Contreras (Simpecao), para interpretar Un Puerto, otra gema con aroma andaluz.

A modo de regalo, hacia la mitad del show volvieron los hits calientes: Nunca, y Vivo en una Isla, para que la gente siga saltando en sus butacas mientras la seguridad continuaba buscando, sin saber, algo que llevarse.

El show continuó con nuevas canciones como Mapu, Amaranta, y Coplas Populares (junto a Marcelino Azaguate), temas que demuestra el uso de variados lenguajes originarios como el Mapudumgum (Mapuche), Milkawac (Huarpe) y quechua. Luego subió el virtuoso bajista Marcelo Sanchez (Markama), para interpretar algunos  caprichos folclorísticos de Goy, entre ellos Guitarra estás borracha, antes de una despedida a puro baile con: Tomate un vino, Skalibur, La Kulebra, Negro y Tu pa mi (junto a Don Torres).

Para el final guardó dos nuevas, el reggae oscuro Remedio de mi corazón y la fiestera Sale el sol, terminando un show para el recuerdo y demostrando que tanto sus antiguas como nuevas canciones, hacen de este baile oficial un sonido universal, cuyano y eterno.

Por Juan Pablo López

Fotos por Pablo Donna y Jerónimo Frustaglia: Galería de fotos de La Bolivian y Goy y los Kangrejoz