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Juan Pablo Di Cesare-Sebastián Ibarra: canciones de autor para el recuerdo


Por Juan Pablo López

La noche del 11 de mayo, en el marco del ciclo “Ruta Nacional Canción Cuyo”, el chaqueño Sebastián Ibarra y el mendocino Juampi Di Césare convirtieron la Nave Cultural en una embarcación espiritual y nos hicieron viajar desde Cuyo al Litoral envueltos en un manto de canciones íntimas y acogedoras.

Primero fue el turno de Juampi Di Césare, quien mostró nuevamente las canciones de su reciente y exquisito disco Silencio y Volumen y adelantó algunos temas de su próxima producción.

Tan sólo 45 minutos le bastaron al trovador mendocino para desnudar sus ideas y desarmar a los presentes con un set de canciones que van entre cuecas, sambas y marchas carnavalescas pero que deslizan una inevitable influencia rockera.

En “Arriba el suelo” sueña que estaba perdiendo la raíz mientras experimenta con palabras que parecen salir de un universo paralelo. En “Desarmado” nos seduce con un hermoso arpegio y confiesa que todas sus alegrías son tristes. Sigue con “Va pasando la noche”, en la que nos cuenta que ya no se siente muy mal, y arremete con la bella y confesional “Ir o no ir”, en la cual afirma que irse no es crecer. Para cerrar, a pedido del público toca “Zumba”, canción en la que luce su infinita variedad de tonos y deja ver una notable destreza para tocar la guitarra y llegar al mismo tiempo con su voz a notas insuperables.

Pasaba Cuyo, llegaba el Litoral, pero en el medio, el show sufre una interrupción cuando a modo de presentación, una chica vestida de bruja anunció que en la sala había olor a Litoral y empezó a sacudir con cara de odio sus colgantes anti-Mulánima (engendro mitad mula mitad mujer que hecha fuego por la boca y mata por placer). En el Norte se comenta que sólo un hombre con mucha Fe o muy valiente puede escapar de su infalible ataque. La mujer lo huele, lo siente, hace rezar a la audiencia y cuando nadie lo espera, ese hombre se presenta como Seba Ibarra y comienza a deleitarnos con su música.

El cancionista del Chaco presentó temas de su disco Collage de río y de su último trabajo Palimay. Con una voz muy personal, el espigado guitarrista introdujo cada una de sus gemas con historias referidas a su lugar de origen. Habló de cuando fue telonero de Miranda y se cabroneó ante esas 20 mil personas porque le tiraban cosas. Recordó su antigua banda de rock y repasó chamamés originales (“Si mal no me equivoco”), pseudos chamamés (“El Pseudo”), chamamés científicos (“Gota Madre”), y terminó a dos guitarras junto a Juampi Di Césare homenajeando al Tereré.

Se nos iba la noche después de dos horas de pleno disfrute. La Nave “espiritual” se convierte en realidad y el viaje Cuyo – Litoral llega a su fin. Canciones de autor para el recuerdo. Que se repitan.