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Iggy Pop, Leonard Cohen y el aviso misterioso

Iggy Pop

Iggy Pop

Una tarde de 1988 Leonard Cohen (poeta, novelista y cantautor canadiense) visitó el estudio de grabación de su viejo amigo Iggy Pop. Había ido a grabar algunas canciones con la iguana, para colaborar con algunas pinceladas de su talento, que anteriormente había sido definido por Bruce Eder como “uno de los cantantes y compositores más fascinantes y enigmáticos de finales de los 60”. Pero ocurrió que durante la grabación, se acercó uno de los técnicos en sonido del estudio y les mostró un aviso de revista, estilo clasificados, que era muy curioso y había escrito una mujer. El aviso decía “Mujer joven busca hombre con la mente de Leonard Cohen y el cuerpo de Iggy Pop”. Cohen, revisando la posibilidad de poder pasar una noche memorable de lujuria y sexo con una desconocida, convenció a Iggy para que respondieran esa publicación. Se sentaron en una mesa, seguramente con un wiskey en la mano, y redactaron juntos una respuesta sugerente pero sutil que decía que “estarían encantados de tener una cita con ella para satisfacer todas sus necesidades” y a lo que incluyeron el teléfono del canadiense para que la muchacha pueda ponerse en contacto con él cuando ella quisiera.

Leonard Cohen

Leonard Cohen

La muchacha contestó con un llamado, como era de esperarse, y emocionada con el éxito de su aviso, quedaron en juntarse con Leonard Cohen unos días después. La cita tomó un giro inesperado, sobre todo para Leonard que pensando que iba a encontrarse con un día rebalsado de placer físico, terminó con la cabeza explotada tras horas y horas de charlas profundas de filosofía con la fanática. Porque claro, bien estaba descripto que lo que ella admiraba de Cohen era la mente, la inteligencia, el poder de sus palabras… pero no su físico y mucho menos, tenía pensado pasar un momento de sexo con él.

Cohen regresó al estudio de Iggy Pop para contarle el desenlace que había tenido la historia que a él también lo había involucrado en algún punto, pero al enterarse, la iguana callo descostillado de la risa en el piso del lugar y no paró por un rato de burlarse de su amigo

No tengo datos precisos de lo que pasó después, pero seguramente Iggy después llamó para cobrar su parte corporal, ya que la intelectual la había cobrado su amigo y había vuelto decepcionado.

Por Jero Frustaglia