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ES LA FIESTA CON IKV

Dante Spinetta, hijo de tigre

Dante Spinetta, hijo de tigre

10000 personas en el monstruoso Le Parc para ver al duo más esperado del momento. Traen en la lengua miles de danzas. Su funk, su hip hop, y su costado negro, nuclean a dos generaciones de fanáticos sedientos por su música. Las oscuras notas de “Chaco” hacen de apertura y las manos en el aire decoran una noche calurosa. Spinetta y Horvilleur salen a escena rapeando y bailando como en su adolescencia. Saltan, seducen y encienden su vela al sol para hacernos bailar con energía. “Ula Ula” enciende la seguidilla funk, continuada por Jaguar House, con Dante y Emmanuel jugando a tres guitarras junto a Matías Rada, ese gigante afro-funkero hijo del gran Rubén, que descose sus cuerdas con tanta onda como sus dos amigos bailarines. La fiesta sigue con Jugo, Jennifer del estero y Expedición Al Klama Hama. A pesar de un error en el comienzo de esta última canción, la banda suena impecable y aceitada tras casi dos años de gira desde que anunciaron su regreso. Rafa Arcaute, productor y tecladista, despliega toda su experiencia en favor al sonido y funciona como tercer cerebro. Suena Coolo, abriendo la zona free dance en medio del pogo.

Ema Horvilleur, de fiesta con IKV

Ema Horvilleur, de fiesta con IKV

Dante se luce en soledad con “Ruégame”, regalando un solo no apto para sensibles. Emma nos transporta al Chaco con “Abismo”, su balada marca registrada. A esta altura del show, a casi 13 años de su última visita, cuando presentaron Leche en aquel estadio Pacífico con problemas de energía, podemos decir que los Kuryaki están intactos. Lo demostraron con su excelente último disco “Chances”, álbum con mensaje positivo que tal vez provenga de la madurez personal de Spinetta y Horvilleur. De este último nos presentaron algunas como “Adelante”, “Funky Futurista”, “Helicópteros”, la mencionada “Ula Ula”, y “Águila Amarilla”, ese místico himno compuesto por Dante para su fallecido padre Luis Alberto. Nos caemos del sueño con la madíbula al piso, ante el monumental solo de guitarra del hijo más talentoso del poeta. Y para el cierre, nos agitan con “Remisero” , provocando que saltemos y repartamos piñas al aire para luego seguir bailando al ritmo de “Abarajame”. Es el final. Suena fiesta con ikv, los kuryaki te viajan al espacio.

Por Juan Pablo López / PH: Jerónimo Frustaglia