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El mayordomo de Keith Richards

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Keith Richards y Mick Jagger se sabe que son como el día y la noche, muy diferentes. A pesar de eso, son una de las duplas más famosas del rock mundial, porque como dice la frase “los polos opuestos se atraen”.

Dentro de esas marcadas diferencias, se conoce muy bien que Mick Jagger es un tacaño empedernido capaz de regatear el precio de unas prostitutas y también se conoce, que su cara opuesta, Keith Richards, es un hombre sumamente generoso capaz de ayudar económicamente a cualquiera de sus empleados o amigos. Esto lo conoce muy bien el colombiano Jorge Yepes.

Keith Richards, Jorge Yepes y Patti Hansen

Keith Richards, Jorge Yepes y Patti Hansen

Yepes entró a trabajar en la casa de Richards como un obrero para hacer unas reformas, pero hizo tan bien su trabajo, que el músico lo contrató como mayordomo. También desempeñaría de forma perfecta ese trabajo y en poco tiempo se convertiría en la mano derecha de Keith y empezaría a viajar acompañando a la familia Richards de gira por todo el mundo con Los Rolling Stones.

Un día, el humilde Jorge, le comentó al guitarrista que extrañaba mucho a su novia y Keith no dudó en entregarle varios miles de dólares para que comprara un pasaje y la llevara a Estados Unidos. Pero Jorge cuenta que le dijo “Que no era feliz, que quería estar con su novia, y que era muy difícil conseguir la Visa para un colombiano, que la única forma era comprarla”. A la semana, el guitarrista le dio un sobre con 13.000 dolares y le dijo “hacé lo que tengas que hacer, pero quiero que seas feliz”.

keith_richards_1428928770Al poco tiempo ella llegó a Estados Unidos, se casa con Jorge y empieza a trabajar en la mansión como empleada de servicio doméstico. Hasta ese momento, todo en esta historia era feliz, pero no hay felicidad eterna. La historia de príncipes y princesas acabaría cuando luego de unos años, se acabara el amor y, por decantación, el matrimonio. Toda la situación, hace que el colombiano Yepes entre en depresión y lo lleve a abandonar a su mujer y dejar el trabajo para empezar a delinquir. Roba, maltrata gente y termina siendo deportado a su país. Otra vez, la pareja distanciada: uno en E.E.U.U y otro en Colombia.

Hoy lamentablemente su vida dio un giro enorme y sobrevive limpiando vidrios. No sabemos si es feliz como quería Richards, lo que sí se sabe es que seguro extraña mucho sus épocas de oro siendo mayordomo y mano derecha de un Rolling Stone.

Por Jero Frustaglia