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El famoso “Encuentro con el diablo” que terminó en hit

Elvis Presley

Elvis Presley

Argentina estaba dormida de rock, pero latiendo a la espera de una explosión mental que viniera de alguna galaxia no explorada. Entonces, en 1954 cuando Elvis movió la pelvis, la agitación llegó hasta la Argentina, sobre todo cuando Bill Halley visitó Buenos Aires en 1958.

Entonces Elvis dejó el jazz para hacer rock & roll y luego apareció Billi Cafaro que cantaba “Ticky Ticky” y en seguida fue el turno del Club del Clan con Palito Ortega y muchos otros. Pero todavía no había surgido la cultura adolescente en el país, hasta que de pronto llegó Sandro que siguió moviendo la pelvis aunque seguía cantando éxitos del rock norteamericano traducidos al castellano.

De izq. a der.: Emilio del Guercio (bajo y coros), Edelmiro Molinari (guitarra y coros), Luis Alberto Spinetta (guitarra y voz) y Rodolfo García (batería)

De izq. a der.: Emilio del Guercio (bajo y coros), Edelmiro Molinari (guitarra y coros), Luis Alberto Spinetta (guitarra y voz) y Rodolfo García (batería)

Y ahí sí, una nueva camada bajo la influencia de los hippies impulsó a los músicos más jóvenes a escribir sus propias canciones, primero en Inglés  de la mano de Shakers (Uruguayos) y luego Los Gatos salvajes se atrevieron a cantar en castellano. Era el crepúsculo de los años 60’. En un principio se llamó Música Beat”, luego “Música progresiva”, pero con los años quedó para la historia como ROCK NACIONAL“.

Estaba bien cantar en inglés y era grasa cantar en castellano“- (Charly García)

Entonces, los grupos de rock se empiezan a identificar con la música internacional: Los Gatos, con los Rolling Stones, Manal con Cream , Almendra con los Beatles y Pappo y Moris con Elvis Presley. Y llega el momento del acusticazo con sus principales representantes. León Gieco, Porchetto, Lito Nebbia, Sui Géneris y algunos otros, logran que el rock nacional comience a escucharse en forma masiva. Algo que en el 79’ se refuerza el rock con la vuelta de Almendra, pero adquiere verdaderamente la ebullición cuando a fines del año 80’ Serú Girán reúne en La Rural 50.000 personas. Antes, en 1982 el presidente Galtieri lleva a la Argentina a un conflicto bélico con Gran Bretaña por la tenencia de las Islas Malvinas y provoca la repentina prohibición de la música internacional y, como consecuencia, el auge de la nacional.

“Las radios te pedían demos, grabaciones, cualquier cosa para pasar”– (Lito Nebbia).

En resumen, entre el año 76 y el 83, en Argentina pasó de todo. Pero en el año 1981, empezaron a cambiar las ideologías, que también fue muy importante para nuestro rock. El gobierno militar del General Roberto Viola, a diferencia de Videla y Massera (para quienes el rock era sinónimo de subversión), buscó acercarse a los músicos.

De izq. a der.: Oscar Moro (batería), Pedro Aznar (bajo y voz), Charly García (teclados y voz) y David Lebón (guitarra y voz)

De izq. a der.: Oscar Moro (batería), Pedro Aznar (bajo y voz), Charly García (teclados y voz) y David Lebón (guitarra y voz)

Todo esto ocurría mientras varias canciones de Pescado Rabioso, Serú Girán y León Gieco, entre otros, seguían encabezando las listas negras de la dictadura que luego de un tiempo también romperían esas cadenas. Pero lo transgresor de ese momento fue cuando Viola invitó a algunos músicos referentes entre los que estaban Spinetta, Charly García, Lebón y muchos más a una serie de charlas individuales con asesores de su gobierno. Los roqueros no lo podían creer. Spinetta dijo: “Yo les batí un par de cosas y también les sugerí que construyeran el observatorio espacial más grande del mundo… un delirio, pero que les iba a decir”. Mientras tanto García y Lebón escribieron:

“Nunca pensé encontrarme con el jefe, en su oficina de tan buen humor, pidiéndome que diga, qué pienso yo de ésta situación.” Y así nació “Encuentro con el diablo“, una canción que se convertiría en un gran hit de Serú Girán.

Por Jero Frustaglia